Lo mejor del 2011
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Por Diego Rodríguez

MAS ALLÁ DE LA VIDA de CLINT EASTWOOD
Eastwood se pregunta por el otro lado de la vida, o sea, la muerte. Su película busca esa región, ese suelo nunca pisado por un ser vivo con otra cosa que con su fantasía.
No existe en este último trabajo de Clint rastro alguno de engaño, se trata simplemente de cine, cine puro, llamémosle clásico, pero sobre todo cine emocionante, lúcido. Eastwood incluso se atreve a usar los efectos digitales como una aportación más a su discurso narrativo y no como mero trucaje informático. Eastwood se situa a la altura de la mirada humana.
Tres hilos narrativos y unos hechos relacionados con nuestra realidad reciente: el tsunami de Indonesia y el atentado islamista en la estación de Charing Cross en 2005 le sirven al cineasta para indagar en lo que sucede cuando se pierde a un ser querido. La trama se construye con tres personajes: Matt Damon que se debate entre el don o el castigo de “conectar” a las personas con sus “fantasmas” y a la vez le condena a vivir entre los muertos; una magnífica Cécile de France, que nos guia a través del film, y los gemelos George y Frankie McLaren, cuya especial relación es una de las claves de la película.

Todo este entramado narrativo le sirve a Eastwood para como siempre en su cine llegar a un climax. Lo grande de este film es precisamente como llega al desenlace. Juega con las dilaciones lo justo y de repente la verdad nos golpea en esa fría habitación de hotel.
Emoción en estado puro.
Black Swan de Darren Aranosfky

Últimamente Darren Aranosfky es el director que siempre nos ofrece esa obra para no olvidar. Black Swan parte de un guión quizá no muy original (su referente más cercano y claro es “Las zapatillas Rojas” de Powell y Pressburger), pero en este film eso poco importa. Aranosfky logra imprimir a la puesta en escena un ritmo in crescendo absolutamente apabullante, el film no te deja descansar, comprendes (o al menos eso crees) el comportamiento de una genial Natalie Portman. Cuando aparece el “cisne Blanco” es algo maravilloso y cuando aparece Black Swan la pantalla se ilumina y Natalie te pone “cachondo”, te perturba. Aranosfky te incomoda, consigue transmitir lo que cuesta llegar a la perfección. El cine de Darren consigue entrar en el terreno de lo que no se puede verbalizar, consigue puro cine, pura imagen.
Una gran película arriesgada y como casi siempre poco reconocida.
Beginners de Mike Mills
Hay películas pequeñas que comienzan provocándonos una sonrisa en el rostro para poco a poco transformarse en algo mucho más profundo. Esta de Mike Mills es una de ellas.
Ewan McGregor deprimido tras una sucesión de dolorosas pérdidas acude, para evadirse a una fiesta disfrazado de Sigmund Freud. Allí, una invitada (Mélanie Laurent) se interesa por él, pero, por señas, le indica que una infección de garganta le impide hablar. Hay un juego de seducción llevado genialmente y este inicio aparentemente difícil de superar se transforma en una reflexión sobre la vida y todas sus cargas, una reflexión sobre el paso a la edad madura y lo que conlleva.

Formado en el ámbito del diseño gráfico y el vídeo musical, Mike Mills debutó con una celebración de la inmadurez en Thumbsucker (2005). En este su ultimo trabajo, tras dedicar un documental al tema de la depresión en la sociedad japonesa (Does your soul have a cold?), el cineasta parte de una experiencia autobiográfica (la salida del armario de su progenitor a los 75 años) para contar la historia de un renacimiento.
Beginners utiliza sabiamente el montaje y maneja con destreza su discontinuidad temporal y Mike Mills nos ofrece una historia de gran calado emocional gracias sobre todo a un genial guión al estilo Kaufmann. Christopher Plummer no puede estar mejor en la piel de ese padre que, desde el mismo momento en que su salud da señales de alerta roja, decide vivir esa vida que se había negado y McGregor no deja de crecer como actor.
Brillante.
Another Earth de Mike Cahill
El cine “Indie” hace tiempo que dejo de ser precisamente Independiente, pero de vez en cuando aquella etiqueta que era sinónimo de buen cine nos regala alguna joya como “Another Earth”.
Mike Cahill, que debuta en el “largo” con este trabajo, fue premiado en Sundance.
El director juega con dos elementos que conviven sin agresiones: ciencia ficción y drama.

Una mujer que provoca un accidente con muertes llevará esa responsabilidad a lo largo de su vida, aunque los acontecimientos puedan darle ¿una segunda oportunidad? En este punto entra la parte de ciencia ficción con la aparición de un nuevo planeta... Cuando años después ella sale de la cárcel, se ha descubierto que el planeta es una réplica de la Tierra con dobles de todos nosotros. Con este descubrimiento la peli se hace grande, de repente algo tan extraordinario afecta a las vidas de cualquiera de manera brutal y definitiva: “…como si fuera una metáfora que me permite enfocar y hacer más grande y sutil las cosas para entender lo que es el perdón…”, cuenta el director, quien veía necesario que al final hubiera una cierta esperanza. “Quería hacer algo que tuviera un significado profundo”.
Los amigos de Cahill le llaman el hombre orquesta, porque escribe, dirige, monta y produce con poco presupuesto. “Empezamos con 5 dólares de familiares y amigos”, asegura.
Drive de Nicolas Winding Ref

Fascinación. Esa es la palabra que mejor define este film. Desde su estreno en Cannes, Drive ha conquistado los gustos de especialistas y aficionados convirtiéndose en un verdadero fenómeno de culto que aglutina todo tipo de entusiasmos. Ryan Gosling, nos muestra con su rostro que la redención a través del amor es difícil, Winding Ref nos cuenta en su película que hasta el silencioso samurai necesita amor.
Gosling lleva un escorpión bordado en la espalda de su chaqueta, este escorpión pica con una inusitada agresividad a todo aquel que se acerca y esconde esa agresividad tras el silencio, Driver intenta ocultarse de los demás por miedo, miedo a querer y ser querido.
La película es una sangrienta crónica de venganza en Los Ángeles. Mecánico en un taller de día a las ordenes de “Walter White” y especialista de Hollywood en sus ratos libres, por las noches “El escorpión” participa en atracos como conductor (nunca espera mas de cinco minutos y nunca repite equipo de atracadores).

Uno de los grandes aciertos del film es la elección de Albert Brooks, interpretando a un ex-productor de cine reconvertido en criminal, una de las frases memorables de este personaje nos sirve de presentación: “Yo solía hacer películas en los años ochenta. Películas de acción, material sexy. Un crítico dijo que eran europeas”. El director de Driver Nicolas Winding Refn (Copenhague, 1970), intenta hacer un hibrido entre “Driver” de Walter Hill y “El silencio de un hombre” de Jean Pierre Melville y le sale una gran película.
Diego Rodríguez, enero 2011
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