THE ZOMBIES.
Teatro Carrión (Valladolid)

12 de noviembre de 2010
Crónica por Borja Sánchez Mayoral


Rod Argent: teclados y voz
Colin Blunstone: voz principal
Jim Rodford: bajo y coros
Steve Rodford: batería
Tom Toomey: guitarra y coros

Resulta emocionante escuchar en directo canciones pertenecientes a un disco al que tienes mucho cariño, y todavía lo es más si se trata de una obra maestra, como es el ‘Odessey And Oracle' (1968) de los británicos The Zombies. Sabía de antemano que escuchar las perlas que depara esta maravilla del pop barroco y psicodélico cuarenta y dos años después de su lanzamiento no sería lo mismo, pero que merecería la pena y así fue, no sólo por las piezas de la citada obra, si no por el resto del repertorio.

The Zombies fue una banda que tuvo poca suerte en su época. En una escena dominada por el fenómeno beatle, en el Reino Unido no obtuvieron el éxito esperado, mientras que en Estados Unidos reconocieron sólo en parte su potencial. Su primer LP ‘The Zombies' (publicado en Norteamérica en enero de 1965, tres meses después se editó la versión británica ‘Begin Here') fue una colección de singles. Tras algunos desencantos comerciales grabaron en 1967 con otra compañía ‘Odessey And Oracle', un trabajo de una sensibilidad asombrosa. La brillante construcción de las melodías, la imaginación desplegada en los arreglos, la riqueza armónica y los deliciosos juegos vocales de este álbum lanzado en Reino Unido en abril de 1968 no impidieron que, tras diversos problemas, el grupo se disolviera poco antes.

Empezaremos a recordar su actuación en Valladolid cuando esta versión remozada de los Zombies (no confundir con el combo español de los 80 de mismo nombre) ya llevaba ocho temas y arrancaron con “A Rose For Emily”. Una interpretación preciosa de tono intimista cantada por Colin Blunstone y acompañada por el piano de Rod Argent -que también entonó alguna estrofa- y los coros del teclista y el bajista Jim Rodford. Fue el comienzo de la representación de media docena de temas de este disco de referencia. Con la participación de la banda al completo “Care Of Cell 44” sonó en cambio más compacto, antecediendo a “This Will Be Our Year”, que casi acabó cantado a capella por Blunstone. La emotiva atmósfera proporcionada por las teclas de Argent en “Beechwood Park” dio paso al bello colorismo de “I Want Her, She Wants Me”, en una toma intensa que marcaba los riffs y que proporcionó una ovación muy sentida. Finalmente una interpretación alargada del extraordinario “Time Of The Season”, con una labor meritoria de Rod Argent en su Hammond -en su momento principal compositor del conjunto junto con el bajista Chris White y en la actualidad motor instrumental del combo-, dejó un buen sabor de boca.

A pesar de que ‘Odessey And Oracle' es un álbum alabado por la crítica especializada, tanto el disco como el grupo no tienen el reconocimiento entre el público que se merecen. Resulta increíble que en el Teatro Carrión nos reuniéramos tan pocos aficionados para este concierto, no sé si por desconocimiento o por otros motivos. Aunque, si se mira por el lado positivo, los presentes -la inmensa mayoría buenos conocedores de la banda-, nos encontrábamos como en casa.

Volviendo al principio de la actuación, los Zombies plantearon su paso por Valladolid como un repaso de temas de su carrera completando el set con piezas grabadas en otros proyectos de Rod Argent y Colin Blunstone. El bolo comenzó con “Let It Go”, un dueto entre Blunstone y Argent que pertenecerá al nuevo disco del grupo, en principio previsto para la primavera de 2011, año en que se celebrará el 50 aniversario de la formación. “Sanctuary”, del trabajo firmado por ambos ‘Out Of The Shadows' (2002), dio paso al single de 1966 “The Way I Feel Inside”. Tras este corte salió el resto del grupo y atacaron el delicado “I Don't Believe In Miracles”, incluido en el álbum ‘Ennismore' (1972) de Colin Blunstone. “I Love You” sonó potente y calentó el ambiente, mientras que el soplo soul de “Can't Nobody Love You” (canción popularizada por el recientemente fallecido Solomon Burke) lo relajó en una toma coreada por todo el colectivo, salvo el batería. El aire blues-rockero de “Mystified”, que trascurrió fresco y ligero, trajo consigo el enérgico “What Becomes Of The Broken Hearted”, un éxito de la Motown versionado por muchos artistas.

Rod Argent demostró un buen estado de forma y sigue siendo aquel teclista habilidoso que toca con el corazón y que posee una sonoridad influida por la música clásica y el jazz. A lo largo del concierto gozó de instantes de protagonismo y fue el encargado de presentar varios temas recordando a los presentes la historia del grupo y aportando información. Colin Blunstone, el otro superviviente de la formación inicial, no conserva la voz de antaño, con esa amplitud de matices, pero sigue cantando bien. Les acompañaban tres músicos que componían un colectivo cohesionado con ganas de agradar: el veterano bajista Jim Rodford, miembro original de Argent (el conjunto con toques de rock progresivo, hard rock y fusión que formó su primo Rod Argent en 1968 tras la disolución de los Zombies) y antiguo componente de The Swinging Blue Jeans, The Kinks y The Animals; su hijo Steve Rodford a la batería, y el recién incorporado guitarra Tom Toomey.

El quinteto siguió de nuevo con su puesta en escena eficaz y sobria para la serie posterior a ‘Odessey And Oracle”, como en el single “Whenever You're Ready”, en el hit de 1965 “Tell Her No“ -llevado a cabo con vivacidad- y en “Say You Don't Mind” -corte del LP de Colin Blunstone ‘One Year' (1971), tocado en esta ocasión con banda a diferencia de la versión de estudio, en la que tiene un acompañamiento de violines y cellos-. El himno “Hold Your Head Up” del álbum ‘All Together Now' (1972) de Argent supuso el mayor éxito del grupo, y en aquella noche los actuales Zombies trataron de reverdecerlo buscando la efectividad de antaño en una toma un poco extendida. La relajada composición de Alan Parsons Project “Old And Wise” (Blunstone participó como vocalista en algunos discos del famoso músico, ingeniero de sonido y productor), resultó una interpretación conseguida, en la que el pasaje final de saxofón se reprodujo mediante un solo de guitarra, de nuevo impecablemente ejecutado por Tom Toomey.

En cambio, el single de debut “She's Not There” (1964), uno de sus mayores logros comerciales, hizo que el público se levantara de sus asientos y vibrara con el espectáculo, antecediendo al popular “God Gave Rock And Roll To You” de Argent -tema compuesto por Russ Ballard que ha sido versionado en varias ocasiones (entre otros por Kiss)-, con su arranque sinfónico y esa potencia que lo caracteriza. Por último, el standard de jazz “Summertime” (George e Ira Gershwin, DuBose Heyward) -según nos dijo Rod el primer tema grabado por el grupo-, funcionó a modo de elegante despedida con gotitas de piano y sutileza vocal.

En definitiva, una actuación variada de algo más de hora y media con un repertorio que valoraron los aficionados congregados. A pesar de que el tiempo ha pasado y de que los temas representados no suenan en 2010 como antaño, la experiencia de ir a un concierto de The Zombies fue agradable. En cierta medida y salvando las distancias, me recordó a algunas sensaciones vividas en 2004 cuando vi en Madrid al desaparecido Arthur Lee tocar canciones del ‘Forever Changes' (1967) de Love, otro de los grandes álbumes de aquella década irrepetible. Volviendo al ‘Odessey And Oracle' algunos seguidores echaron en falta piezas como “Friends Of Mine” o “Hung Up On A Dream”, y la verdad es que hubiese sido muy interesante haber podido disfrutar en esa velada del LP completo. Para los que se quedaron en el pasado del grupo y quieran hacerse una idea aproximada de cómo suenan los Zombies en la actualidad pueden escuchar el doble CD de 2008 ‘Odessey & Oracle (Revisited): The 40th Anniversary Concert'.

Texto: Borja Sánchez Mayoral
Fotos : Antonio Macías

cylcultural.org     crónicas      agendas