10 maneras de reducir el consumo de plástico

El plástico es un material que se encuentra en la mayoría de productos que consumimos a diario. La gran parte de productos están envasados en plástico o recubiertos de él, además también suelen estar fabricados con este material. Sin embargo, el plástico es un material que tarda mucho tiempo en degradarse. Por ejemplo, una bolsa de plástico común tarda 150 años y los envases PET pueden tardar hasta 1.000 años en desaparecer, tal y como señala la Fundación Aquae en un artículo sobre el plástico que puedes leer completo haciendo clic aquí.

El plástico es un material que se encuentra en la mayoría de productos que consumimos a diario. La gran parte de productos están envasados en plástico o recubiertos de él, además también suelen estar fabricados con este material.

Sin embargo, el plástico es un material que tarda mucho tiempo en degradarse. Por ejemplo, una bolsa de plástico común tarda 150 años y los envases PET pueden tardar hasta 1.000 años en desaparecer, tal y como señala la Fundación Aquae en un artículo sobre el plástico que puedes leer completo haciendo clic aquí.

Es por ello que si queremos cuidar al planeta tenemos que ayudar entre todos y reducir el consumo de plástico. En este artículo te vamos a dar hasta 10 ideas que puedes aplicar en tu día a día y que no suponen un gran cambio en tu rutina.

  1. Evita las botellas de plástico

Las botellas de plástico son de los envases que más tardan en desaparecer. Es por ello recomendable que intentes reducir su consumo.

Hay diferentes maneras de reducirlo. Por ejemplo, actualmente se pueden encontrar en los supermercados bebidas envasadas en cartón, que es un material mucho más sostenible. Por lo que si la misma bebida que quieres comprar está envasada en plástico o en cartón apuesta por el segundo material.

También por ejemplo en lugar de comprar un botella de agua cada vez que salgas de casa puedes utilizar una cantimplora y rellenar cada vez que salgas para beber cuando tengas sed.

  1. Reutiliza bolsas de plástico y apuesta por biodegradables

Las bolsas de plástico también son otro artículo que hay que intentar evitar porque como hemos señalado al comienzo de este artículo una bolsa normal de plástico tarda 150 años en degradarse. Para reducir el consumo de bolsas de plástico puedes reutilizarlas y evitar comprar nuevas.

Aunque también puedes apostar por otros tipos de bolsa como bolsas de tela o bolsas biodegradables y compostables. “Las bolsas biodegradables están fabricadas  con materias primas procedentes del almidón de maíz o de patata. Y además de ser mucho más ecológicas que las tradicionales cuentan con una gran calidad y resistencia”, indican desde Bioplásticos Genil, empresa fabricante de bolsas de plástico para comercios y farmacias.

  1. Sustituye pajitas desechables por las de metal

Las pajitas desechables son muy económicas, pero perjudiciales para el planeta. Una alternativa interesante son las pajitas de metal. Este tipo de pajitas se pueden reutilizar tantas veces como se quiera incluso son más cómodas de usar. Además, a la larga incluso salen más económicas porque no hay que estar siempre comprando pajitas de plástico cada vez que se acaban.

  1. Di adiós a las compresas y tampones

Cada compresa y tampón está recubierto de plástico. Por lo que la presencia de este material en este tipo de productos es muy alta. Por eso en los últimos años se ha puesto de moda el uso de la copa menstrual. Este tipo de método para la menstruación es más ecológico y también barato porque el artículo dura mucho tiempo. En función del tipo o marca la durabilidad varía entre uno, dos o cinco años incluso. Así que si todavía no has probado este método sería interesante.

  1. Evita los platos desechables de plástico

Los platos desechables de plástico se suelen usar en cumpleaños y pequeñas celebraciones para no tener que limpiar tanto y utilizar la vajilla habitual de la familia. Sin embargo, hay otros platos desechables fabricados con materiales menos perjudiciales para el planeta como el cartón. También hay platos desechables que son compostables, fabricados con fibra de trigo.

  1. Utiliza cerillas

Los mecheros son artículos que tardan mucho tiempo en degradarse. Se estima que todos sus componentes tardan en degradarse casi un siglo. Es por ello que si quieres cuidar al planeta es mejor que utilices otros métodos para hacer fuego como cerillas.

  1. Apuesta por cepillos de dientes de bambú

Los cepillos de dientes de bambú son una alternativa ecológica a los habituales cepillos de dientes de plástico. Este tipo de cepillos destacan porque son biodegradables y permiten cuidar la salud bucodental como los de plástico.

Otra opción para cuidar la dentadura y al mismo tiempo el planeta es apostar por los cepillos eléctricos, ya que suelen durar bastante tiempo y aunque haya que cambiar los cabezales cada cierto tiempo el plástico empleado suele ser menor.

Sin embargo, la opción más ecológica del mercado es la de los cepillos de dientes de bambú.

  1. No compres maquinillas desechables

Otro artículo de cuidado personal que se suele comprar de plástico y desechable son las maquinillas de afeitar. Como alternativa más respetuosa con el planeta se puede apostar por una maquinilla eléctrica se puede usar tantas veces como se quiera. También puede ser una medida de ahorro porque aunque el precio sea más alto, no hay que estar constantemente comprando maquinillas nuevas.

  1. Compra productos a granel

Los productos a granel no vienen envasados y permiten comprar tan sólo la cantidad que se necesita. Es por ello una medida de cuidado al medio ambiente doble porque evita el consumo de plásticos y reduce el despilfarro alimentario. Sí que hay que indicar que los productos a granel en algunas tiendas los suelen poner en bolsas de plástico. Pero también en algunos negocios los ponen en pequeños sacos de tela. En cualquier caso, puedes llevar a la compra tus propios recipientes para evitar este consumo de plástico innecesario.

  1. Recicla siempre

Por supuesto, si quieres ayudar al planeta e intentar ser más respetuoso con él siempre tienes que reciclar. Y no sólo el plástico, también el cartón, el vidrio o el papel. También hay otros materiales que se deben depositar en los contenedores habilitados para ello como las pilas o el aceite usado.

Como habrás podido ver estas medidas no suponen un cambio de hábitos. Sin embargo, pueden ayudar a ser más respetuosos con el planeta al reducir el consumo de plásticos y por la apuesta de materiales biodegradables que tardan mucho menos tiempo en desaparecer. Así que intenta aplicarlas en tu día a día.