Aceite de Oliva

No hay nada que sea más de nuestra tierra que el auténtico aceite de oliva, pero no estamos hablando del aceite de supermercado, el que compramos que tiene sabor pero no sabe ciertamente a aceite de oliva. Nos estamos refiriendo al buen aceite de oliva, al aceite de oliva virgen extra, ese que cuando lo tomas sientes todo el sabor y toda la intensidad de las olivas.

No hay nada que sea más de nuestra tierra que el auténtico aceite de oliva, pero no estamos hablando del aceite de supermercado, el que compramos que tiene sabor pero no sabe ciertamente a aceite de oliva.

Nos estamos refiriendo al buen aceite de oliva, al aceite de oliva virgen extra, ese que cuando lo tomas sientes todo el sabor y toda la intensidad de las olivas.

Para poder disfrutar de un auténtico aceite de oliva virgen extra no hay nada mejor como adquirirlo en algún lugar donde entienden de aceites.

Descubre Jaén

Jaén es una ciudad cuna del aceite de oliva, por tradición y por innovación por no hablar de las elaboraciones en las prensas, con todo tipo de oliva que solían ser para consumo de la localidad. Gracias a los avances en tecnología, las cosechas tempranas, las plantaciones que se llevan a cabo ecológicas y en donde prima primeramente la calidad.

Tengamos en cuenta que en la ciudad de Jaén se suele producir un 20% del aceite de oliva que hay en el mundo, con distintos tipos como el aceite de oliva, el virgen y el virgen extra. Dentro de los distintos tipos de aceite tenemos que ver los diferentes matices de calidad entre unos y los otros suelen resultar algo confusos.

Estas características las suelen usar muchas empresas para vender aceite «normal» como aceite de buena calidad, por este motivo es necesario que en todo momento miremos las etiquetas y tengamos claro qué buscamos.

Si quieres saber más sobre el aceite te invitamos a que accedas a esta web y a esta otra también Cetro de Olivar y Aceite donde verás mucha información relacionada, así como cursos de cata y formación.

Oleoturismo en Jaén

¿A qué nos referimos cuando hablamos de oleoturismo? Quizá la palabra enoturismo puede sonarte más y es que es exactamente lo mismo pero cambiamos vino por el aceite. Unimos viajes de gastronomía y de cultura y aprendemos acerca de un producto que es muy típico español que se conoce en todo el mundo: el aceite.

El oro verde es una de las bases de nuestra preciada gastronomía. ¿Sabemos mucho de él? ¿Somos capaces de notar las diferencias entre un tipo de aceite y otro?

Si quieres aprender acerca del aceite de oliva, cómo se lleva a cabo el proceso de elaboración lo mejor es que acudas al museo de Terra Oleum donde puedes aprender sobre este magnífico mundo.

Dentro de este museo hay una sala de exposiciones donde dan explicaciones de tipo teóricas referentes al crecimiento del olivo, tipos  de aceituna que existen, cómo se extrae el aceite en el almazara y tienen una zona para que los visitantes aprendan cómo se catan aceites y que sean capaces de identificar los diferentes aromas.

¿Cómo catar aceite de oliva?

Para aquellas personas que tengan un paladar más refinado y que reparen en los distintos tipos de matices que nos ofrece el aceite de oliva virgen extra sabrán que hay sabores muy diferentes: encontramos aceites afrutados, otros que son picantes, más dulces, más intensos.

El carácter del aceite, su aroma, el sabor que nos ofrece así como la textura y su color van a depender de la tierra en la cual crecen los olivos que son donde forjan toda su esencia. Te vamos a enseñar cómo se cata el buen aceite de oliva.

  • Fase visual: es importante que nos demos cuenta del color, el cual tiene que ir del amarillo oro a un color verde intenso. Para los catadores profesionales, es esencial su aspecto, que tiene que ser limpio además de brillante. De hecho se consideran defectuosos los aceites con una coloración turbia y oscura.
  • Fase olfativa: Se trata de la fase decisiva. Hay que calentar la copa en las manos hasta que alcance una temperatura ideal de cata, 28ºC, la tenemos que inclinar lentamente para que se vaya impregnado y la tapamos durante unos segundos con el fin de que se concentren los aromas. Se aspira profundamente.
  • Fase gustativa: Este es el momento en el cual probaremos el aceite. Se valora la intensidad de su sabor así como las sensaciones que nos producen dentro de la boca. Lo tendremos que distribuir por la cavidad bucal y haremos que la recorra de forma lenta. Suele ser recomendable que se aspire aire fresco con el fin de que el olfato además del gusto se vayan encontrando y sorber aire de forma sutil por la boca.