La bollería y panadería artesanal, tendencia en nuestro país

Podríamos hacer una larga lista de las cosas por las que destaca un país como el nuestro. Lo primero que siempre citamos es el clima, que es el mejor de Europa con bastante diferencia. En segunda instancia, podríamos hablar de nuestra historia, que es milenaria y engloba una serie de etapas que nada tienen que ver las unas con las otras.

Podríamos hacer una larga lista de las cosas por las que destaca un país como el nuestro. Lo primero que siempre citamos es el clima, que es el mejor de Europa con bastante diferencia. En segunda instancia, podríamos hablar de nuestra historia, que es milenaria y engloba una serie de etapas que nada tienen que ver las unas con las otras. Finalmente, y no por ello menos importante, podríamos destacar la gastronomía, que es una de las mejores armas que tenemos para defender que España es el mejor país que hay en todo el mundo.

Sin duda, la gastronomía es uno de los puntos fuertes de nuestro país. Como comidas y productos tradicionales, podemos destacar la paella, el jamón, el queso, el vino, las migas, el pulpo, el aceite y un sinfín de cosas más. Y todavía nos estaríamos dejando productos. Uno de los que nos dejaríamos, por ejemplo, es el que tiene que ver con panadería o bollería. España también es considerado como uno de los países que cuenta con una mejor y mayor variedad de productos en estos dos campos. Y también eso es un gran motivo de orgullo para todos nosotros y nosotras.

Si por algo destaca España en lo que tiene que ver con los productos de panadería o bollería, es por su elaboración artesanal. Lo han reconocido diferentes expertos internacionales y, además, lo han refrendado recientemente desde Cool Bakery, cuyos profesionales han asegurado también que todo lo que sea elaborado de manera artesanal tiene una mayor capacidad de atracción para el público que lo que es hecho de un modo más industrial. No nos extraña en absoluto. La panadería o bollería tiene más sabor, una mejor textura y, como consecuencia de todo ello, una mayor legión de seguidores y seguidoras.

No es de extrañar, por tanto, que los españoles aumentaran el consumo de este tipo de productos en un año tan reciente como el 2020. Según lo que hemos extraído merced a una noticia de Europa Press, el incremento del consumo en productos de panadería fue del 5,7% y, en lo que respecta a los productos de bollería, de un 6’9%. Estamos hablando de crecimientos importantes que, por cierto, también se produjeron como consecuencia del confinamiento, todo hay que decirlo. Lo que está claro es que siguen siendo productos que nos llaman la atención de una manera bastante poderosa.

La pregunta que reproducimos ahora es inevitable y seguro que alguna de las personas que estáis leyendo estas líneas ya la ha planteado. ¿No se supone que un exceso del consumo en este tipo de productos es negativo para la salud? Pues bien, la respuesta a esto es que depende. Si los productos de panadería o bollería que consumimos son de corte industrial, por supuesto que existe un peligro. Si se realizan de una manera más artesanal y natural, la cosa cambia casi por completo. Por tanto, no debemos preocuparnos si hemos decidido optar por lo artesanal a no ser que el consumo sea excesivo.

Productos queridos por personas de todas las edades

Una de las grandes características de los productos artesanos de los que venimos hablando es que son alabados y queridos por personas de todas las edades. No existe un público fijo en lo que tiene que ver con ellos y lo cierto es que esa es una noticia excelente para que el sector dedicado a la producción de pan y bollos de corte tradicional y artesanal siga creciendo como la espuma. Necesitamos más negocios como estos a fin de poder derrotar a una producción industrial que, por momentos, amenazó con copar la totalidad del mercado.

Hemos hablado de estos productos porque creemos que realmente merecen encontrarse entre las principales referencias de la gastronomía española. Al igual que ese jamón, aceite o queso que os comentábamos más arriba, el consumo de estos productos nos proporciona una felicidad extrema y que no podemos encontrar en todos los ámbitos de la vida. Su consumo, por tanto, entendemos que está plenamente justificado. Y ahora hay una cantidad mayor de lugares en los que poder disfrutar de ellos sin que sean ni mucho menos un producto prohibitivo para los bolsillos del ciudadano español.

Es evidente que la tendencia por lo artesanal, al menos en su vertiente alimentaria, se va a seguir extendiendo de cara a los próximos años. Las personas miran cada vez más qué productos consumir con el objetivo de mantener su cuerpo perfectamente cuidado y, cuando se toman un respiro y quieren apostar por productos relacionados con la panadería o la bollería, siempre lo hacen mirando si la producción de los mismos es artesanal o industrial. Ya podréis intuir en cuál de los dos suelen depositar su confianza en mayor medida.

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